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Tras una larga investigación, recopilación de documentos, y estudios, culmina el trabajo de Celeste Olalquiaga; historiadora cultural especializada en la modernidad, El Helicoide: de Centro Comercial a prisión – El Helicoide: From Mall to Prison.

Olalquiaga fundó hace varios años una asociación civil denominada Proyecto Helicoide dedicada al rescate cultural de El Helicoide de la Roca Tarpeya; construcción venezolana que nació como uno de los proyectos arquitectónicos más ambiciosos del siglo pasado. Y que, cual si fuera signado por una maldición, se ha ido deteriorando hasta transformarse, hoy en día, en una triste prisión cuyas paredes son testigos de abusos y violencias sobre todo en estos últimos tiempos.

Celeste Olalquiaga ha reunido a un equipo multidisciplinario de historiadores, arquitectos, museólogos, artistas y comunicadores; que incluyen a Fabiola Arroyo, Lisa Blackmore, Mónica Santana, Julia Zurilla, Jean Nouel y Paula Martínez, entre otros; para "producir una apreciación crítica de este ícono de la modernidad a partir de distintos registros documentales, artísticos y testimoniales desde una perspectiva multidisciplinaria. Estos registros formarán parte de una evaluación más amplia sobre las complejidades y contradicciones del proceso moderno en el cual esta edificación y sus vaivenes están inscritos, tanto a nivel nacional como continental y global".

Exposición en Nueva York

Una exposición titulada El Helicoide, de centro comercial a prisión forma parte de una muestra que actualmente se presenta en el Centro de Arquitectura de Nueva York. En la que los asistentes tienen la oportunidad de conocer la historia de esta edificación caraqueña ubicada en Roca Tarpeya; entre las parroquias San Pedro y San Agustín, y cuya construcción comenzó a finales de la década de los 50 durante la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez.

Además, la exposición presenta mucho material inédito, fotos, artículos y bocetos arquitectónicos. El libro que resume el proyecto será bautizado el jueves 13 de julio en el mismo espacio; en ocasión de la clausura de la exposición.

El Helicoide fue proyectado como un moderno y excepcional centro comercial, pero su construcción nunca fue terminada. Estuvo abandonada durante años. A pesar de que diversas instituciones públicas y privadas intentaron hacer algo provechoso con la instalación, sin éxito alguno. Se convirtió en refugio de personas sin hogar durante mucho tiempo, hasta 1985; cuando la policía de seguridad de Venezuela asumió la administración de sus instalaciones.

Fuente: Viceversa Magazine

En el sector se había ido la luz. A eso de la una de la madrugada, tres sujetos subieron a la parte alta de la casa, después de utilizar un andamio de una obra en construcción que está al lado de la residencia de las víctimas

En el sector se había ido la luz. A eso de la una de la madrugada, tres sujetos subieron a la parte alta de la casa, después de utilizar un andamio de una obra en construcción que está al lado de la residencia de las víctimas

Un arquitecto y su hija fueron asesinados la madrugada de este jueves, en su casa de San Diego, por un trío de delincuentes que se metió aparentemente para robar.

Se trata de José Angel De Oliveira Rodríguez de 54 años, y Angélica Andreina De Oliveira León de 20 años, estudiante de arquitectura de la Universidad José Antonio Páez, quienes tenían fijada su residencia en la calle principal de la urbanización Villas de San Diego.

De acuerdo a lo informado por sus los familiares, en el sector se había ido la luz y a eso de la una de la madrugada, tres sujetos subieron a la parte alta de la casa, después de utilizar un andamio de una obra en construcción que está al lado.

Treparon por la pared y llegaron hasta la ventana del lavandero, que tiene cerco eléctrico, pero para el momento no funcionaba por la falta de energía eléctrica. Así pudieron ingresar a una de las habitaciones que está vacía. La joven estaba chateando con su novio, pero al escuchar ruidos le avisó a su papá, quien salió armado a enfrentar a los malhechores.

El padre al encontrar a los delincuentes en el pasillo intentó amedrentarlos con el arma, pero estos le dispararon primero tanto a él como a su hija. La esposa se salvó porque se había escondido cuando escuchó los ruidos.

Los delincuentes huyeron del lugar. Los parientes de los De Oliveira desconocen si robaron algún objeto de valor.

Familiares comentaron que la joven era estudiante del quinto semestre de arquitectura, y en sus tiempos libres trabajaba con su padre en varios proyectos. Era la menor de tres hermanos, los otros dos están en el exterior.

El Colegio de Arquitectos de Venezuela, como organismo gremial representante de los arquitectos del país y como institución nacional de vida pública en la sociedad venezolana, expresa su profunda preocupación y repudio a la grave situación que aqueja actualmente a nuestro país, cuyo hastío se tradujo en un reclamo masivo y sostenido de la mayoría de la sociedad venezolana.

Consecuentemente a la disconformidad manifestada por el pueblo venezolano, se ha producido una respuesta desmesurada de rechazo por parte de las fuerzas públicas a las protestas cívicas y pacíficas que se han venido realizando. Asimismo, se han transgredido los derechos humanos y conculcado el tránsito libre e igualitario, facultades consagradas constitucionalmente en toda la República Bolivariana de Venezuela.

Las manifestaciones han sido reprimidas de manera brutal, desmedida y desproporcionada por parte de órganos de seguridad del Estado y de grupos paramilitares. Ello ha producido muertes, heridos, torturados, privados de libertad, saqueos, entre otras calamidades que suceden a lo largo del territorio nacional.

En tal sentido, el Colegio de Arquitectos de Venezuela manifiesta lo siguiente:

1.- Rechazamos las actuaciones que atentan contra la integridad y hasta la vida de los ciudadanos y los bienes públicos y privados.

2.- Reclamamos que se suspenda de inmediato la violencia, el trato inhumano y que se establezcan las responsabilidades y consecuencias previstas en la legislación venezolana y demás tratados internacionales de los cuales nuestro país es signatario.

3.- A través de los años, Venezuela ha atravesado distintos períodos de turbulencias políticas y sociales, y como constructores de la sociedad y fieles creyentes en la democracia, repudiamos todo hecho u ocurrencia de cualquier origen cuya extralimitación perjudique al país.

4.- La innegable crisis presente afecta seriamente a todos los venezolanos. Los arquitectos no somos inmunes. Ello lo demuestra la carencia de proyectos, de concursos para obras, la inexistencia de materiales de construcción, la disparidad entre el costo de la vida y los honorarios que los colegas puedan percibir, el incesante incremento de la inflación más alta del mundo. Por todo ello, solicitamos acciones concertadas urgentes y efectivas.

5.- De manera especial reclamamos solucionar el desabastecimiento de hasta los más elementales productos básicos de alimentación y salud. Es urgente la apertura del canal humanitario para la supervivencia de los venezolanos.

6.- La Asamblea Nacional fue elegida con una mayoría electoral absolutamente contundente, por lo que merece respeto. La tarea de los poderes elegidos es trabajar en función del país. Hacemos un llamado impostergable a unir esfuerzos mancomunados por el bienestar de la República.

7. Finalmente, demandamos el restablecimiento del Estado de Derecho, lo que incluye la protesta cívica y pacífica, la libertad de expresión, la liberación de los presos políticos y la restitución a la comunidad venezolana de los derechos electorales conculcados con un inminente llamado a elecciones generales. Todo ello enmarcado en la Constitución Nacional de la República Bolivariana de Venezuela.

Presidencia y Secretaría de la Mesa Directiva de la Asamblea del Colegio de Arquitectos de Venezuela
Coordinadores y Gerencia General del Colegio de Arquitectos de Venezuela

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En 2016 se llevó a cabo la XII Bienal Nacional de Arquitectura (BNA). Se trata de un gran esfuerzo ad honorem que realizan directivos, coordinadores y colaboradores del Colegio de Arquitectos de Venezuela (CAV). Y es que a pesar de tratarse de una Bienal, cuya periodicidad debería ser cada 2 años, en Venezuela sólo se han realizado doce (12) bienales en los cincuenta (50) años que tiene el CAV. Se trata de un logro de la actual Junta Directiva el haber realizado la XI BNA en 2014 y a XII BNA en 2016. Se puso fin a un vacío de más de trece (13) años, en el lapso más reciente, lo que a pesar de la complicada situación que atraviesa nuestro país, es un logro significativo. La XII BNA constituyó el escenario para el encuentro de esfuerzos realizados por colegas que se sobreponen a las dificultades, a las carencias y producen una edilicia de calidad, al servicio del país.

La muestra que conformó la exposición de la XII BNA constaba de más de sesenta (60) trabajos, entre proyectos construidos, no construidos, tesis de pregrado, productos de investigación y publicaciones. Desde finales de noviembre de 2016 hasta febrero de 2017, en la Sala de Exposiciones de la Biblioteca Central de la Universidad Simón Bolívar, se expusieron los posters y libros concursantes. Allí se reunieron trabajos realizados por equipos multidisciplinarios liderados por arquitectos venezolanos y enmarcados en el tema de la Bienal: "Arquitectura en Positivo, compromiso con el País".

El Premio Nacional de Arquitectura de la XII Bienal

Según lo expresado en el Acto Público de Lectura de Veredictos y su consecuente comunicado emitido por el CAV, el día 23 de febrero de 2017, se dio a conocer el veredicto de premiación de proyectos participantes en la XII edición de la BNA. Y por primera vez, se otorga el Premio Nacional de Arquitectura, por unanimidad, a un proyecto de restauración patrimonial. Se trata de un trabajo presentado por las arquitectos Carla Urbina y María Villalobos, intitulado: "Paisajes urbanos botánicos en Maracaibo como escuelas vivas: lecciones desde el jardín botánico de Roberto Burle Marx".

Este galardón forma parte de los reconocimientos otorgados por el CAV en la XII BNA. Se trata de premios y menciones honoríficas de quince (15) categorías cuya ubicación de las obras se distribuye ampliamente en Venezuela, a saber, nueve (9) en Caracas, quince (15) en el interior y uno (1) en el exterior (1). Ello demuestra, como lo dice el veredicto, que "la calidad arquitectónica no solo se centra en la capital, pues la mayoría de los reconocimientos están dedicados a obras ubicadas en el interior del país".

El veredicto

En febrero de 2017, un distinguido jurado integrado por dieciséis (16) expertos colegas expertos en diferentes especialidades de la Arquitectura, coordinados por Presidente del Jurado, Dr. Marco Negrón, decidieron sobre los trabajos ganadores y menciones honoríficas en las distintas categorías y el Premio Nacional XII Bienal. Se trata de los galardones dirigidos a resaltar las obras de Arquitectura más importantes del país. A la fecha, solo se han distinguido 12 obras con tal premio nacional en Venezuela.

El veredicto del jurado apunta, entre otros enunciados, que "La restauración patrimonial del Jardín Botánico de Maracaibo y la propuesta del Master Plan de la Avenida 5 de Julio que extrapola y aplica criterios aprendidos en el Jardín Botánico de Maracaibo, constituyen un valioso aporte, en donde "investigar es practicar y preservar es educar, sobre y desde el paisaje patrimonial vivo y cambiante".

Las autoras

Urbina y Villalobos son egresadas de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Rafael Urdaneta (1997), ambas recipiendarias de la Maestría en Diseño Urbano de la Universidad Metropolitana (2000), y desde entonces trabajan juntas, aunque hubiesen kilómetros de distancia entre España, Estados Unidos y Francia, países estos que las adoptaran en sus estudios, en las Universidad Politécnica de Madrid (Urbina), Harvard y Versailles (Villalobos).

En el 2001, las arquitectos formaban parte del Centro de Diseño Urbano de la Universidad Metropolitana, que fue una de las instituciones ganadoras del Premio Nacional de Arquitectura X Bienal, pues el premio fue otorgado en 2001 al conjunto de instituciones que realizó un plan de Rehabilitación para el Litoral Central, afectado por los aludes torrenciales de 1999.

Posteriormente, ambas arquitectos inician en 2009 trabajos de investigación para la elaboración del Plan de Rehabilitación Integral del Jardín Botánico de Maracaibo (JBM). Ello incluyó, junto a un gran equipo de trabajo la concreción de la Fundación Jardín Botánico de Maracaibo, la recuperación de planos, gráficos y dibujos de Burle Marx y de los cuadros fitogenéticos de Aristeguieta, la búsqueda de recursos e interés por recuperar el JBM progresivamente y la reapertura del mencionado jardín en 2013 restaurado parcialmente, luego de más de dos (2) décadas de cierre y desmantelamiento.

Para las autoras y su equipo de colaboradores, este reconocimiento es un aliciente para seguir adelante. Ellas esperan que "las obras de rehabilitación de paisaje sigan caminos de rigurosidad y trabajo colaborativo hacia la catalogación patrimonial, disfrute ciudadano y labor didáctica. Así como que los planes para la actuación paisajística en la ciudad, en especial en la Avenida 5 de Julio, sean abordados desde la comprensión del valor ecológico, propagación de especies nativas, y eliminación de obstáculos (físicos o de ideas) que permitan el paso hacia bosques y oasis que se extiendan por toda la ciudad, extendiendo la riqueza ecológica hacia el lago de Maracaibo".

El trabajo ganador: Paisajes urbanos botánicos en Maracaibo como escuelas vivas: Lecciones desde el Jardín Botánico de Roberto Burle Marx

El trabajo ganador de la XII BNA concursó en la categoría "Restauración Patrimonial", en donde recibió el premio de tal categoría. Luego, tal como establece el Reglamento de la Bienal nacional, entre los trabajos ganadores en cada una de las quince (15) categorías, el jurado elige el Premio Nacional de Arquitectura XII Bienal.

En cuanto al contenido que motivó la decisión del jurado, destaca la complejidad y asertividad de la propuesta. El trabajo conlleva investigación, diseño, construcción, restauración a partir de una obra patrimonial que prácticamente estaba devastada. Las autoras unieron voluntades para el rescate del JBM, Maracaibo, Estado Zulia, Venezuela. Así mismo, el trabajo ganador reúne y reconoce dos esfuerzos, el de la recuperación del JBM y la propuesta para la Av. 5 de Julio, proyecto de Arquitectura del Paisaje basado en preceptos aprendidos por las autoras en el JBM.

El JBM es una de las últimas obras del reconocido artista brasileño del paisaje de la modernidad: Roberto Burle Marx, quien en la plenitud y cúspide de su experiencia y productividad, proyecta el único jardín botánico que realizó. Acertadamente, el paisajista brasileño se unió con el destacadísimo de la botánica venezolana, Leandro Aristeguieta, para conformar y concretar esta obra, centro de investigación, docencia y recreación pasiva. Fue concebido por ambos en 1983 como Jardín Escuela para la preservación del Bosque Seco Tropical y ahí fundaron la primera Escuela de Horticultura en América Latina. Ese es el origen del JBM, un equipo irrepetible, prodigioso y visionario.

El Jardín Escuela fue diseñado para ser construido mientras se enseñaba a sus constructores y horticultores el cómo y el por qué hacerlo. En el proceso de la construcción y conformación de los grupos de especímenes a sembrar en el JBM, estudiantes, obreros y profesores se embarcaron en expediciones botánicas. Allí aprendieron taxonomía, fitogeografía, cualidades estéticas para construir el jardín, conformación de colecciones florísticas, además del privilegio de disfrutar de clases in situ de parte de Burle Marx, Aristeguieta y otros grandes maestros. La inauguración del JBM fue también el acto de graduación de la primera promoción de Horticultores Paisajistas de América Latina. Solo egresó esa única promoción.

Una vez puesta en marcha estrategias del plan de rehabilitación paisajística de Urbina y Villalobos, junto al equipo de la Fundación Jardín Botánico de Maracaibo, lograron la reapertura del JBM parcialmente recuperado en 2013, después de 20 años de cierre. Tal proceso de recuperación todavía continúa.

Es claro que las autoras vislumbran el futuro del JBM como un proceso pedagógico y creativo, pues el proyecto de su recuperación contempla simultaneidad entre la investigación y la acción. Como consecuencia de ello, las autoras realizan y presentan el Plan Maestro del Paisaje Urbano de la Avenida 5 de Julio, importante arteria vial ubicada en Maracaibo, como una hipotética expansión conceptual, basada en los fundamentos del JBM.

El trabajo ganador propone un proceso de preservación inteligente, no para recuperar un pasado imposible, sino para celebrar la preservación de la misión pedagógica esencial del JBM, mediante la expansión y adaptación de sus principios a escala territorial.

El Master Plan de Paisaje: Bosques y Oasis para la Avenida 5 de Julio, sirve como primer ejemplo experimental de cómo podría funcionar la expansión hipotética del JBM sobre la base de tres principios:

a) la estructura y secuencia fitogeográfica se convierte en una aventura urbana de aprendizaje
b) las armaduras de agua del jardín continúan hacia la ciudad y se convierten en un sistema de soporte de lo vivo y un dispositivo para conectar los bosques nativos diversos
c) la red de centralidades botánicas, mediante secuencias de oasis para acoger los programas educativos artístico-botánicos.

Este proyecto de vida vuelve la cuestión de preservación del JBM en un proceso de transformación que escapa lo material, impulsa el poder pedagógico del Jardín Escuela que se construye a sí mismo, donde investigar es practicar y preservar es educar, sobre y desde del paisaje patrimonial vivo y cambiante.

La obra ganadora que incluye la restauración del JBM y la propuesta de la Avenida 5 de Julio, con conceptos extraídos del JBM, es un trabajo sostenido y enmarcado en la restauración patrimonial, merecedor de apoyo, respeto y atención por parte de todos. Se trata de un acertado esfuerzo en positivo, de un reconocible compromiso con el país.

El Acto de Premiación

En la tarde del jueves 30 de marzo de 2017 acudió al llamado del Colegio de Arquitectos de Venezuela, un numeroso público con el interés de celebrar tres momentos importantísimos para la Arquitectura venezolana, a saber: el Acto de Premiación de la XII BNA, la celebración del 50 Aniversario del Colegio de Arquitectos de Venezuela y un homenaje póstumo al Arq. Tomás Lugo Marcano. Todo ello en el Centro Nacional de Acción Social por la Música, Quebrada Honda, Caracas.

El Acto de Premiación de la XII BNA se realizó en la Sala Fedora Alemán de dicho Centro. En la ceremonia de Premiación, la Presidente del Colegio de Arquitectos de Venezuela, Dra. Arq. Marianella Genatios, junto a los miembros de la Junta Directiva Nacional, del Comité Organizador de la XII BNA y miembros del Jurado, presidido por el Arquitecto Marco Negrón, entregaron los certificados, botones y premios a los ganadores de Menciones Honoríficas, Premios por Categoría y el Premio Nacional de Arquitectura XII Bienal. Se entregaron esculturas de los artistas Humberto Cazorla, Gilberto Rodríguez y Simón Rangel. La escultura del Premio Nacional la realizó el escultor Luis Millé.

Seguidamente, en la Sala Simón Bolívar, con sus ochocientas (800) sillas tapizadas con una obra de Cruz Diez ocupadas, se realizó el concierto de celebración del 50 Aniversario del CAV con la Simón Bolívar Big Band Jazz. El acto comenzó con una intervención a cargo de la Presidente del CAV, quien dedicó palabras de reconocimiento, a manera de homenaje póstumo al Arq. Tomás Lugo Marcano, proyectista del Centro Nacional de Acción Social por la Música. Este edificio fue merecedor del Premio Nacional de Arquitectura XI Bienal en 2014. Y el hecho de realizar la premiación de una Bienal en la obra ganadora de la Bienal anterior, es algo inédito. El CAV aspira que en el futuro, se continúen realizando las premiaciones o los eventos relativos a las bienales, en las obras ganadoras. "Esperamos que la premiación o la exposición Bienal XIII se haga en el Jardín Botánico de Maracaibo" resaltó la Dra. Genatios en la clausura del evento.

La XII BNA marca un nuevo hito en la historia de las Bienales venezolanas, iniciadas en 1963, reconociendo grandes arquitectos y equipos, entre ellos: Carlos Raúl Villanueva, José Miguel Galia, Carlos Gómez de Llarena y Moisés Benacerraf, Francisco Pimentel, Bernardo Borges y George Wilkie, Tomás José Sanabria, Felipe Montemayor, Max Pedemonte, Jesús Tenreiro, Tomás Lugo. Este es el primer premio nacional que se otorga a un proyecto de rehabilitación de paisaje cultural, como obra de restauración patrimonial. Además, es el Primer Premio Nacional de Arquitectura de Venezuela que se otorga nominalmente a mujeres.

Premio compartido

Urbina y Villalobos, se honran en compartir el Premio con su equipo y sus maestros. Al recibir el premio, expresaron: "Con pasión y orgullo recibimos el Premio Nacional de Arquitectura XII Bienal. Para nosotros, representa la valoración a los esfuerzos, al estudio riguroso y puesta en práctica consciente de la rehabilitación del paisaje. Ese paisaje que merece hacerse conocer, para poder ser amado y protegido como un patrimonio de todos los venezolanos y del mundo".

Junta Directiva Nacional del Colegio de Arquitectos de Venezuela
Comité Organizador, XII Bienal Nacional de Arquitectura
Caracas, Abril de 2017